Testimonio anónimo de un cliente
Programa “Español para adultos- Nerja”
¡¡Con PlusAbroad aprenderás de verdad!!
En la actualidad las formas de mimarse a uno mismo se han multiplicado de forma increíble. Nunca antes había habido tantas oportunidades para personas como yo, que ya han superado los 50. Un claro ejemplo es la moda por el culto al cuerpo que ha provocado que muchísimas personas de mi edad dispongan de una información exhaustiva sobre nutrición, convirtiéndose en un hobby ampliamente extendido.
Sin embargo siempre me había preguntado, ¿cómo encaja nuestro cerebro sedentario en esta moda? ¿No deberíamos cuidarlo también? La respuesta siempre fue clara para mí: ¡por supuesto que debemos cuidarlo! De hecho Der Spiegel, uno de los diarios más influyentes en Alemania publicaba recientemente: “un trabajo estimulante te mantiene sano mientras que una jubilación prematura puede significar un paso fatal hacia el deterioro intelectual”.
En mi opinión a nadie le gusta la idea del deterioro intelectual pero ahora, felizmente, está en nuestras manos detener este proceso. Y no acaba aquí: incluso tenemos la posibilidad de mejorar nuestra capacidad intelectual a través del estudio de idiomas.
Según Der Spiegel “Aprender un idioma extranjero es una forma de modificar tu estructura cerebral…aquellos que incrementan su vocabulario a una edad avanzada están aumentando también la densidad de sus células cerebrales”
¿Que idioma debería aprender? ¿y dónde? . La respuesta a mi dilema la encontré en el español, el idioma más hablado en el mundo después del inglés y el chino. ¡Me entusiasmaba la idea! ¿Cómo me sentiría si fuera capaz de decir algo más que “gracias”, “una cerveza por favor” o “buenos días” cuando estuviera de vacaciones? ¿Y si pudiera mantener una interesante conversación de fútbol, jardinería o cocina con mi vecino?
Desde el principio pensé que la Costa del Sol sería el sitio ideal para mí: sol, playa, buena gente y una comida deliciosa (¡tapas!). Después en Internet tuve la suerte de encontrar la página web de PlusAbroad que ofrecía este programa en la Costa del Sol con una prometedora curso de español.
Dentro de la amplia oferta, que iba desde los así llamados cursos “one-to-one” y los cursos intensivos hasta cursos especializados en temas como economía, comercio o turismo, encontré este programa para aprender español. El curso de PlusAbroad estaba diseñado para personas de más de 50 años y constaba de un paquete de 2 semanas con clases de español por las mañanas y una amplia variedad de actividades por las tardes.
La reserva por Internet fue fácil y rápida. El alojamiento en el hotel de la escuela de idiomas estaba incluido por lo que pensé que sería fácil entablar relaciones personales con los otros estudiantes (algo que de hecho sucedió como esperaba).
Cuando llegué a Nerja mi primera impresión de la ciudad fue demasiado buena para ser verdad. Me encontraba en un pequeño y acogedor paraíso que tiernamente sus habitantes llamaban “el pueblo”. Un paraíso que, según me pudieron explicar, año tras año se convierte en un punto neurálgico durante el mes de agosto, mes de vacaciones para los españoles.
Después tuve mi primer contacto con la escuela de idiomas. El lugar estaba impregnado de una maravillosa atmósfera familiar, algo que (posteriormente pude comprobar) se complementaba con una gran profesionalidad en la enseñanza. En nuestro primer día de estancia, se encargaron de que los alumnos nos conociéramos los unos a los otros con una entrañable reunión en el jardín de la escuela. Fue muy gracioso porque se veía como los “novatos” se sentían incómodos mientras que los que ya habían vivido una experiencia similar en el pasado se encontraban más relajados y tomaban la iniciativa. Uno a uno nos fueron llamando para realizar la prueba de nivel y al final nos dividieron en dos grupos: uno para principiantes y otro para los que tenían un conocimiento básico de español. Me incluyeron en el segundo grupo con una señora finlandesa entusiasmada por las similitudes entre su lengua y el español y tres señores alemanes ansiosos por aprender. Nuestro profesor, Francisco, identifico muy rápidamente tanto nuestros puntos débiles como los fuertes lo que le permitió tratar al grupo de una forma muy empática, potenciando lo mejor de nosotros.
Durante las tres primeras horas del día se nos exigía un alto nivel de concentración lo cual, al principio, no fue sencillo. Sin embargo saber que estábamos regenerando nuestra materia gris hacia que el esfuerzo valiese la pena. Las dos primeras horas, interrumpidas por un corto descanso en la cafetería-jardín de la escuela, las dedicábamos al estudio de la gramática española. La última hora era tiempo para al debate. En está última hora traíamos artículos periodísticos y comentábamos sobre ellos. De hecho no era raro que se entablasen acaloradas conversaciones entorno a los temas más candentes. La verdad es que las dos semanas se me pasaron volando. Gran culpa de ello la tuvieron las actividades vespertinas, todas ellas interesantísimas: el seminario de flamenco, la excursión a las cuevas de Nerja con sus impresionantes estalactitas, el magnífico curso de cata de vinos (con Paco que demostró ser todo un experto en la materia), el seminario sobre tauromaquia, la excursión a Frigliana, inconfundible pueblo andaluz de blancas casitas y las clases de cocina, en las que Daniel, nuestro profesor, nos mostró los pasos necesarios para elaborar una suculenta paella. Decir que a pesar de ser su primer intento el resultado, de acuerdo con la opinión general, no pudo ser más delicioso… Hablando de Daniel, él y nuestra profesora Laura fueron nuestros guías durante la excursión del sábado a Sevilla. Según nos comentaron esta excursión normalmente tenía como destino Málaga o Granada.
Como conclusión, decir que Nerja y la escuela de idiomas se merecen ellas solas más de un viaje. La opinión unánime de ambos grupos fue excelente con una mención especial para los profesores y profesionales de PlusAbroad al mismo tiempo. Para la próxima vez me gustaría planear otro curso de dos semanas combinado con unas vacaciones culturales de una, dos o tres semanas. Así podría profundizar en mi conocimiento de la lengua y disfrutar de España aún más, país que merece la pena saborear, ver y sentir. Sin lugar a dudas, todos los que estuvimos allí, nos fuimos con la sensación que el tiempo que dedicamos al estudio de español fue un absoluto placer para los sentidos y como no… para la mente. |